martes, 14 de octubre de 2014

Cuando llega la pérdida

¿Qué hacer cuándo llega la pérdida?
Tener expectativas de algo o alguien es natural, es parte de nuestro proceso de pensamiento.
Nuestra necesidad de planear y pensar en el futuro, y sobretodo apegarnos a ello es inevitable.
La mente nos hace creer que necesitamos de algo o de alguien para vivir, en realidad es solo la mente dominada por el ego y su salida fácil y así evitar el asumir la responsabilidad de nuestras vidas.

Nadie ni nada es indispensable en nuestra existencia, podemos disfrutar y ser bendecidos con la compañía y presencia de factores externos y personas que nos acompañan en nuestra caminar.

Pero apegarnos a ello y quedarnos varados a eso es dañino y nos alejan de vivir el presente en plenitud.

Hoy en particular llego la pérdida, me quede en shock por algunos minutos pensando que pasará de mí, que sigue ahora, dónde quedaron los planes y proyectos relacionado a aquello que estaba apegada.
Sentí como mi cuerpo se debilitaba, y como la duda me mantenía detenida, como cuando esperas en un salto y te quedas viendo a la nada tratando de evitarlo pero sabes que lo único que queda es aventarte y soltar.
Pero lo mejor viene, el sentimiento de soltar, lleva consigo un sentimiento de confianza y seguridad en que así es la Vida y que nacimos con libertad y que nuestro Ser se mantiene vivo así siendo libre, sin ataduras, sin miedos, sin juicios y sobre todo en el presente, viviendo, sintiendo con todos los sentidos.
Hice un ejercicio en ese momento, decidí sentir la emoción, sentir el dolor de la pérdida que estaba sufriendo mi ego, mi mente y decidí entrar y vivirlo, empecé describiendo todas las sensaciones físicas, sentirme en el aire, sentirme confundida, sin claridad, fueron de las emociones, entre el miedo y la incertidumbre, después continué con la pregunta de ¿qué me impide eso que estoy sintiendo? me impedía a estar en el presente, me hacía detenerme, me hacía preocuparme y me impedía avanzar.
Fuí mas allá y me pregunte y si en mi vida me permitiría avanzar, estar en el presente, dejar de preocuparme que pasaría, y enseguida vinieron todos los pensamientos y creencias limitantes que mi mente tenía, como siempre me equivoco, no puedo confiar, soy culpable, no soy capaz.
Y en ese momento sentí como toda salía a la luz, que era el momento perfecto para cambiar esas creencias, empece aceptando eso y cambiándolo por me lo merezco, merezco vivir en el presente, puedo confiar, me amo y me acepto, avanzo con el proceso de la vida, confío; siguiente mi mente sol tomo el rumbo adecuado y siguió con los pensamientos de todo esta bien, todo es perfecto. 
Lo mejor vino al final con una sensación de agradecimiento a lo que había sentido, a la oportunidad de sanar, y mi mente, mi cuerpo y mi ser se alinearon al agradecimiento, 
Escuche Gracias, Gracias, Gracias cientos de veces y poco a poco mi cuerpo empezó a recuperar su energía, mi ser se sintió más liberado que nunca y la Paz se hizo llegar a mi presente.

Así que les dejo mi agradecimiento,
Gracias por no besarme, gracias por no amarme, gracias por no aceptarme tal como soy por que fue gracias a eso que pude amarme, aceptarme y aprender que solo yo puedo darme todo eso y que lo demás viene por causa y efecto.
Gracias también por todo lo vivido por que además de experiencias tengo recuerdos que quedan grabados en mi espíritu..
Gracias por aceptar mis errores, por escucharme y hacer todo lo posible.
Pero principalmente gracias por darme la libertad y aceptación de continuar en mi propio camino.
Espero que sus procesos de duelos, pérdidas siempre sean un proceso de aprendizaje y un proceso para amarse más, para valorar y para recobrar el sentido de la vida.
Que la Paz siempre este presente en ustedes y que el amor sea el dueño de sus pensamientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario